Hilarión hablando del cáncer
Hilarión
Hablando del cáncer
—Quiubo Beto
—Hola Hilarión, qué bien te ves, ya
totalmente rehabilitado pareces otra persona…
—¡Soy otra persona! Me encanta
cultivar el intelecto. ¿Pos cuál? Deja preguntarme primero antes que lo hagas
tú. Aunque lo que te digo es cierto, ahora me meto a los libros que hay en
internet, no sé manejarlo pero ahí voy. A alguien que sí le sabe, le pido me
apoye, que me ayude a buscar información provechosa, sobretodo de la
alimentación, de la salud, cosas importantes, de sustancia, como decía mi
abuelita. Ahora sí puedes preguntarme casi de cualquier tema y verás que te
respondo. ¿Quieres platicar de algo? Elige el tema, pero que sea ching… importante quiero decir. Mejor
te lo propongo yo, a ver… ¿quieres que hablemos del cáncer?
—¿Ehhh? Pero si yo no soy canceroso y
tú tampoco ¿o sí?
—Ya ves… apenas comenzamos y ya expulsaste
el primer disparate.
—¿Cómo disparate?... ¿por qué?
—Fíjate bien: todos los humanos
tenemos células cancerígenas en el cuerpo. Claro, estas células no se ven en
los chequeos regulares hasta que se han multiplicado a unos pocos billones.
Cuando los doctores le dicen a uno que no hay más células cancerígenas después
del tratamiento, solo significa que los análisis no las detectan porque ellas
no han llegado a un tamaño detectable.
—A ver, a ver, ¿cómo es eso?
—Mira, las células de cáncer ocurren
de 6 a 10 veces en la vida de las personas.
—¡Me lleva!… Ahora resulta que te
afanas en asustarme. De modo que yo he tenido cáncer y no me he dado cuenta
¿eso quieres decir?
—Efectivamente, porque cuando el
sistema inmunológico de una persona es fuerte, las células cancerígenas son
destruidas y eso previene la multiplicación y formación de tumores.
—Vaya, menos mal…
—Pero si una persona tiene cáncer, eso
indica que tiene muchas deficiencias de nutrición, o puede ocurrir también por
otros motivos como: su genética, el medio ambiente, la alimentación o por modos
de vida.
—¿Ahora resulta que eres doctor, en
eso?
—No’mbre, lo que pasa es que leo, no
te digo… ¿quieres que le siga o le paramos?
—No… pues síguele ya me estoy picando
con el tema.
—Bueno. Para resolver esas
deficiencias de nutrición, hay que cambiar de dieta e incluir suplementos
imprescindibles para reforzar el sistema inmunológico.
—Y ¿cuáles son esos suplementos
imprescindibles?
—Espérate, más adelante te lo digo.
Deja llevar la secuencia de lo que aprendí. La quimioterapia en realidad
envenena las células de cáncer pero también destruye las células sanas de la médula
espinal como así también del intestino y eso produce daño en los órganos como
el hígado, riñones, corazón y pulmones. Ahora bien, refiriéndome a la
radiación, te comento que cuando destruye las células cancerígenas también
quema y daña a las células sanas, los órganos así como los tejidos.
—¡Qué bárbaro! ¿Qué más?
—El tratamiento inicial de
quimioterapia y radiación, muchas veces reduce el tamaño de los tumores. Pero
el prolongado uso de la quimioterapia y radiación no tienen como resultado la
destrucción total de los tumores. Cuando el cuerpo tiene muchas toxinas debido
al uso de esos tratamientos, el sistema inmunológico se está comprometiendo o
destruyendo, por eso las personas pueden sufrir varios tipos de infecciones y
complicaciones, es más, la quimio y
la radio pueden causar la mutación de
las células cancerígenas y lo hacen para resistir y evitar su destrucción
total. Ahora que si hablamos de la cirugía pues, ésta puede provocar la
invasión de las células a otros órganos.
—¿Entonces, no sirven?...
—Pues, una manera efectiva de combatir
el cáncer, es no darle de comer a las células cancerígenas con aquellos
alimentos que necesita para multiplicarse.
—¡Vaya!… ¿ahora si me vas a decir algo
de la dieta?
—¡Ponte buzo!...: Las células de
cáncer se alimentan de azúcar. De tal manera que no consumiendo azúcar se corta
uno de los más importantes elementos alimenticios de las células cancerígenas,
además les impide multiplicarse. Existen sustitutos del azúcar como la sacarina
pero esos están hechos con Aspartamo que también es nocivo. Un mejor sustituto
es miel de manuka o melaza pero en pequeñas cantidades. A la sal se le adiciona
un químico dañino para que se vea blanca y se venda. Entonces, la mejor
alternativa para la sal ésa, es la sal de mar o sales vegetales.
—¿Y esas? ¿Dónde hay? ¿O de dónde se
sacan?
—Cuando te llegue el apuro lo
averiguas, déjame terminar. La leche causa al cuerpo la producción de mucus,
especialmente en el conducto intestinal. Y las células cancerígenas se
alimentan de mucus. Entonces, eliminando la leche y sustituyendo por leche de
soya o almendras, las células de cáncer no tiene que comer por consiguiente m u
e r e n.
Ahora sí… mañana le sigo. ¿Invítame
unas cervecitas no?
—¡No seas cabrón!… ¡Mátame de una vez!
Bueno… vamos por esas cervecitas pero, mañana terminas el tema.
—Okey maguey. Pero tú también lee. Te
hace falta. ¿No crees?
—No, pos sí.
*****
Fui al pueblo, me encontré con
Hilarión. Muy cambiado él. Imagínense me está ilustrando sobre el tema del
cáncer. Me dijo que todos tenemos células cancerígenas; que esas células se
presentan en el cuerpo humano de 6 a 10 veces en la vida de cada persona. Que
cuando son pocas esas células los chequeos médicos y los análisis no las
detectan porque no han llegado a un tamaño detectable, también me dice que la
quimioterapia y la radioterapia, aparte de destruir muchas células
cancerígenas, destruyen el sistema inmunológico, que por eso las personas
pueden sufrir varios tipos de infecciones y complicaciones; que la cirugía
puede provocar la invasión de células a otros órganos.
El tema está interesante por eso vine
otra vez a buscarlo aquí al centro del barrio "El pueblito" de San
Felipe Torres Mochas. Allá viene.
—Hola Hilarión.
—Quiubo Beto.
—A ver, sígueme comentando sobre el
tema del cáncer. Nos quedamos ayer en que el azúcar, la sal y la leche
favorecen la alimentación y reproducción de las células cancerígenas, sobre
todo en personas con deficiencias de nutrición.
—¡Ándale! Veo que se te quedó algo.
Pues sí. Las células de cáncer maduran en un medio ambiente ácido, de modo que
una dieta basada en CARNE ROJA es ácida, es mejor comer pescado y un poco de
pollo en lugar de carne vacuna o cerdo. La carne además tiene antibióticos,
hormonas y parásitos, que son muy nocivos para las personas con cáncer. La
proteína de la carne es muy difícil de digerir y requiere muchas enzimas. La
carne que no se digiere queda en los intestinos, se putrifica, lo repito se
putrifica, (se pudre) no se purifica y lleva a la creación de más toxinas. Las
paredes de las células de cáncer están cubiertas por una proteína muy dura.
Evitando comer carne, estas paredes liberan más enzimas que atacan las
proteínas de las células de cáncer y así se permite que el sistema inmunológico
las destruya.
Mira aquí dice: cómo contribuir a la
solución del problema —me muestra una hoja de máquina con algo impreso.
—A ver… Ah sí, aquí dice: Una dieta de
80% de vegetales frescos y jugos, granos, semillas, nueces, almendras y sólo un
poco de frutas ponen al cuerpo en un ambiente alcalino. Sólo un 20% se debe
consumir en comidas cocidas, incluidos los porotos (alubias). Jugo de vegetales
frescos proporcionan al cuerpo coenzimas que son fáciles de absorber y llegan a
las células después de 15 minutos de haber sido consumidos para nutrir y ayudar
a formar células sanas. Y para obtener enzimas vivas que ayuden a construir
células sanas se debe tratar de tomar jugos vegetales (casi todos, incluido
alfalfa) y comer vegetales frescos dos o tres veces al día. Algunos suplementos
ayudan a reconstruir el sistema inmunológico: Florescence (Té canadiense),
Essiac, anti-oxidantes, vitaminas, minerales, Efas (Aceite de pescado) para
ayudar a las células buenas a destruir las células cancerígenas. Otros
suplementos como la vitamina E, son muy conocidos porque causan apoptosis, el
método normal del cuerpo de eliminar células innecesarias o defectuosas.
—Y ¿ya con eso?
—Nombre Beto, hay más. Hay que evitar
tomar café, té y chocolate, porque tienen mucha cafeína. El té verde es una
mejor elección, además tiene propiedades que combaten al cáncer. El agua es
mejor tomarla purificada o filtrada para evitar las toxinas y metales pesados.
El agua destilada es ácida no es recomendable tomarla.
El cáncer es también una enfermedad de
la mente, el cuerpo y el espíritu. Una actitud más activa y positiva ayuda a
combatir al enfermo de cáncer a convertirse en un sobreviviente. La rabia y la
incomprensión, el no perdonar pone al cuerpo en una situación de estrés y en un
medio ambiente ácido que como ya dijimos facilita la multiplicación de células
cancerígenas. Se debe aprender a tener un espíritu amable y amoroso con una
actitud positiva eso es muy beneficioso para la salud. El ejercicio diario y
respiración profunda ayuda a recibir más oxígeno hasta niveles celulares. “Terapia
de oxígeno” es otro elemento que ayuda a destruir las células del cáncer.
Químicos como las dioxinas causan cáncer, especialmente de seno. La dioxina es
muy destructiva especialmente para las células del cuerpo.
Va lo último. Es muy importante que se
sepa que: No se deben poner botellas de agua de plástico en el refrigerador, ya
que el plástico elimina dioxina y envenena el agua. No a los contenedores de
plástico en el microondas, no papel de plástico en el microondas, especialmente
en las comidas que tienen grasas. En su lugar se puede usar vidrio como Pirex o
cerámica para calentar la comida.
Eso fue todo lo que me platicó
Hilarión, pero, lo fui a escribir, se lo llevé a que lo leyera y me dijera si
no me había equivocado en lo de su plática. Luego que metódicamente lo leyó, me
dijo que estaba bien. Que lo publicara que serviría como breviario cultural
para la gente y también para que se pusieran alertas y tomaran providencias si
lo consideraban acertado.
—¿De dónde sacaste la información? —le
pregunté.
—Leí un artículo que dice que el
hospital John Hopkins finalmente empezó a decir a la gente que hay alternativas,
que no sólo la quimioterapia y la radioterapia son las únicas maneras de tratar
y eliminar el cáncer.
Y ese hospital ¿dónde está? —quise
agotar mi ignorancia.
—¡Uf!… que desconfiado, mira está en:
Baltimore, MD. Y MD quiere decir Maryland.
—¿Me vas a invitar a desayunar?… ¿o no
traes dinero?
—Sí hombre… vamos…
Ansberto Rangel Pérez.