Crescencia
Crescencia Se jubiló de vivir luego de que murió su esposo y sus hijos se casaron. Había quedado sola en su casa. Ya no pensaba en ella como corresponde; se negó a vivir para ella. Ahora que estaba sola no quiso hacer vida de gente normal, se refugió en cosas de la iglesia, se dedicó a hacer galletas y panecillos para vender los domingos a la salida de las misas, luego de escuchar ella misma dos al menos, se le hizo común vivir respirando incienso y ahumarse la ropa con las velas encendidas a tanto santo que había en la parroquia, su pelo mal cuidado y mal peinado lo ocultaba debajo de una negra pañoleta desteñida, rezaba muchos padre nuestros y ave marías por los pecados de todos y para expiar sus propias culpas inventadas, rezaba varios rosarios a la semana sin hacer caso al cura de que con eso solo lograba aburrir al Creador. Se apuntó como voluntaria para cuidar viejitos ajenos. Desgastaba el piso de la casa parroquial con su ir y venir con cualquier pretexto. Tocaba puertas p...