PLÁTICAS DEL CAPITÁN OLMOS
Pláticas del Capitán Olmos El cielo umbrío de la medianoche vuelca tinieblas por la ventana. Tieso en el sillón de cuero, apoyados los codos en su escritorio, los puños prietos en las mejillas, el ceño fruncido, con esa tensa actitud, el capitán Pablo Olmos reflexiona en la habitación de paredes encaladas y alto techumbre. Convoca recuerdos. Cercado en su despacho por planos y fotografías de la guerra que pasó, Pablo Olmos pretende escapar a su idea fija. Sabe que el infierno quedó atrás y sin embargo, aun retumba en su cabeza el silbido de las balas. El humo azul de las explosiones permanece clavado en sus ojos. El vaho de la pólvora se pegó a su nariz y ahora las tortillas y hasta el pan casero le huele a cartuchos de artillería; en concreto no puede recuperar la normalidad. Aunque luego de años de combate, de lidiar al frente de sus tropas defendiendo al gobierno, el territorio, los ideales y a la patria así le habían dicho, se le hace imposible soslayar los infortunios de la gu...