Fidencio el Velador
Fidencio El Velador Los que van pasando y me ven, han de creer que estoy de flojo, nomás descansando en el palo del azadón, pero si se acercaran, se darían cuenta que estoy al pendiente de que el agua llene este almácigo, para cambiarla al siguiente y así que se rieguen todos, donde tengo sembrado chiles y tomates, eso es lo que hago. Se llena uno y enseguida voy a cambiar el curso del agua moviendo la tierra de un lado a otro y, hasta terminar. Claro que entre un almácigo y otro, me da tiempo de fumarme un cigarrito y ver pasar las parvadas de patos, gozar del canto de los pájaros buenos, aventarles piedras a los tordos que como fastidian, no me dejan elote bueno en los maíces que sembré a la orilla. También tengo chance de traer a mi mente mis recuerdos viejos para darles un retoque. Es poquito el pedazo de tierra que siembro. Lo bueno es que la cosecha toda es para mí aunque la tierra no sea de mi propiedad, sino de mi patrón Ramoncito, o de don David su papá. B...