Recuerdos fragmentados de mi pueblo
Recuerdos fragmentados de mi pueblo —Oiga señor Ansberto y por qué habla tanto de su pueblo, si hace cuarenta años que no vive allá. ¿En verdad se acuerda de los detalles que nos narra o los inventa? —me pregunta un lector. Me alegro, porque a todos nos gusta que se nos reconozca por algo, o por alguien. —Las dos cosas —contesto. En mi pueblo la gente se acostaba temprano igual que las gallinas en sus casas pobres pero llenas de alegría, pero antes que el sol saliera ya todos tenían los ojos abiertos y se levantaban, porque ya no había más que hacer ahí acostado. Ya se había convivido con la mujer, ya se habían atendido las gripas de los hijos y ya los habían arrullado, además era la hora en que los quehaceres del hogar y de los trabajos comenzaban. Si se trataba de...