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Mostrando las entradas de 2015

Oye Hilarión

Oye Hilarión Estamos sentados en una banca del jardín del pueblito esperando la llegada de El Fierros, ya casi es mediodía y no aparece. Aunque hay que tener en cuenta que se desvela, su negocio es vender alimentos procesados por la noche, tacos para ser más claro. Pero, cuando veo a un señor que va pasando; un viejo grandote, ciego y pelón que camina tentaleando el piso y su delante con un bastón, digo: —Oye Hilarión, y ¿Quién es ese viejo? —¿A poco no te acuerdas? Es un cabrón que años antes vendía aguamiel o miel de maguey como algunos le dicen; ya para las siete de la mañana andaba tocando puertas para entregar los litros que le compraban y ahí como lo ves, ya ha matado dos cristianos. —Ah… con razón se me hizo conocido por esa su sonrisa vanidosa y perversa. Solo que como mi memoria ya no da para tanto, por eso te pregunto —le digo. —Siempre andaba galanteando a las señoras que sabía que estaban solas porque sus maridos se habían ido pa´l norte. Día tras día c...

Kalimán

Kalimán Hoy quiero traer a la memoria de quien me lee a Kalimán, pero no aquél del turbante y vestimenta blanca; ojos verdes, piel cobriza como gente de países árabes, bien parecido, distinguido, de cuerpo atlético que tenía amoríos con las mujeres más bellas del mundo, que fumaba cigarrillos turcos y que combatía a maleantes, vampiros, piratas, momias y otro tipo de villanos en compañía de su inseparable amigo Solín, a quien tenía fascinado con eso de "paciencia y serenidad amigo Solín". No, de ese no, porque de ése ya se dijo mucho, dizque era caballero con los hombres, galante con las mujeres, tierno con los niños, implacable con los malvados, que siempre andaba en bronca con los profanadores de tumbas, que peleaba contra El Conde Bartok, La Araña Negra, Dr. Muerte, La Bruja Blanca, Karma, Kardo, Namilak, éste último era parecido físicamente pero era lo contrario en intensiones y hasta en el mismo nombre, sin no, léalo al revés y se dará cuenta. Decían de Kalimán que si...
Héroe anónimo Romualdo no es muy alto sino más bien algo chaparro, de robusta constitución ósea, cuello corto, ojos saltones, pelo ensortijado, labios gruesos, rostro moreno, tosco, apariencia vulgar, viste pantalón de mezclilla y playeras de todos colores con dibujos y letras en español y en inglés, trabaja mucho, su piel tostada está curtida por el sol. Tiene carácter sencillo, es de risa a flor de labios, gusta de comer abundante, sin protocolos y las canciones de Rigo Tovar. Sin embargo, bajo esa simple apariencia hay un alma gentil, tierna, caritativa, refinada y sensible pero mi amigo no sabe transmitir sus tiernos sentimientos con palabras o gestos, no se lo enseñaron y tampoco lo ha aprendido. Tiene a sus padres, tres hermanos y cinco hermanas. Su papá con principios, valores y creencias muy firmes con ciertos rasgos de machismo como casi todos los de antes. En esa casa la palabra de don Lorenzo es la que imperaba, si las cosas estaban bien o mal se hacían por su volun...

Crescencia

Crescencia Se jubiló de vivir luego de que murió su esposo y sus hijos se casaron. Había quedado sola en su casa. Ya no pensaba en ella como corresponde; se negó a vivir para ella. Ahora que estaba sola no quiso hacer vida de gente normal, se refugió en cosas de la iglesia, se dedicó a hacer galletas y panecillos para vender los domingos a la salida de las misas, luego de escuchar ella misma dos al menos, se le hizo común vivir respirando incienso y ahumarse la ropa con las velas encendidas a tanto santo que había en la parroquia, su pelo mal cuidado y mal peinado lo ocultaba debajo de una negra pañoleta desteñida, rezaba muchos padre nuestros y ave marías por los pecados de todos y para expiar sus propias culpas inventadas, rezaba varios rosarios a la semana sin hacer caso al cura de que con eso solo lograba aburrir al Creador. Se apuntó como voluntaria para cuidar viejitos ajenos. Desgastaba el piso de la casa parroquial con su ir y venir con cualquier pretexto. Tocaba puertas p...

Crescencia

Crescencia Se jubiló de vivir luego de que murió su esposo y sus hijos se casaron. Había quedado sola en su casa. Ya no pensaba en ella como corresponde; se negó a vivir para ella. Ahora que estaba sola no quiso hacer vida de gente normal, se refugió en cosas de la iglesia, se dedicó a hacer galletas y panecillos para vender los domingos a la salida de las misas, luego de escuchar ella misma dos al menos, se le hizo común vivir respirando incienso y ahumarse la ropa con las velas encendidas a tanto santo que había en la parroquia, su pelo mal cuidado y mal peinado lo ocultaba debajo de una negra pañoleta desteñida, rezaba muchos padre nuestros y ave marías por los pecados de todos y para expiar sus propias culpas inventadas, rezaba varios rosarios a la semana sin hacer caso al cura de que con eso solo lograba aburrir al Creador. Se apuntó como voluntaria para cuidar viejitos ajenos. Desgastaba el piso de la casa parroquial con su ir y venir con cualquier pretexto. Tocaba puertas p...